Popular Struggle for Food Security in El Salvador

To commemorate World Food Day (October 16) several coalitions in El Salvador joined together to draft a declaration that calls on the Legislative  Assembly to take specific actions to help Salvadorans achieve food security.

Achieving food security, and more specifically food sovereignty, is the number one priority for the communities that Voices’ serves in the Bajo Lempa region of Jiquilisco, Usulután. The Bajo Lempa has some of the richest, most productive land in El Salvador, yet agricultural and economic policies have made it almost impossible for small farmers to even feed their families. Free trade agreements allow large, subsidized farms in the U.S. access to Salvadoran markets, and local farmers simply can’t compete. Grocery stores and markets in urban areas are full of grains and processed food from the U.S.

Supporters of globalization might argue that grocery stores in San Salvador or Zacatecoluca full of Welches Grape Juice and Pancake syrup is a positive development. But many in the Bajo Lempa argue that it ruins the local economy and is replacing their culture of food. The community of Amando Lopez has recognized this as an important issue and for their community assemblies requires participants to bring their own cups and bowls and instead of serving cookies and cokes for refreshments they serve traditional tomalies, fresh maracuya (passion fruit) juice, hot chocolate or other locally produced snacks. But even organized communities like Amando Lopez struggle to achieve food security.

Instead of food for local consumption, policy makers are pushing other crops like sugarcane for export or altogether different industries like tourism. Communities are trying to reject sugarcane production because of the heavy use of toxic chemicals that are sprayed with crop dusters and contaminate nearby communities, causing alarming rates of chronic renal failure and other diseases. They reject tourism in their region because of the impact it will have on valuable natural resources like the Jiquilisco Bay and surrounding mangrove forests, and the strain it will put on El Salvador’s already tenuous water supply.

Communities in the Bajo Lempa share a common goal – they want to farm and feed their families with locally produced grains, fruits and vegetables. And they are calling on the Legislative Assembly help them achieve these goals.

Voices partners in the Bajo Lempa, including NGOs like ACUDESBAL, ADIBAL, are members of MOVIAC (Movement for the Victims of Climate Change), and helped author this declaration. We’ve attached it below, first in the original Spanish and then and English translation below.

En Español:

LUCHA Y UNIDAD POPULAR POR LA SOBERANIA ALIMENTARIA EN EL SALVADOR

En el Día Mundial de la Alimentación, diversas organizaciones comunitarias, campesinas y cooperativas agropecuarias, organizaciones ambientalistas, organizaciones de mujeres rurales, movimiento de agro-ecología, redes de economía solidaria, entidades de investigación y organizaciones no gubernamentales estrechamente vinculadas a la pequeña producción campesina, nos unimos para luchar por la Soberanía Alimentaria, entendida como el derecho de nuestro pueblo a alimentos nutritivos y culturalmente adecuados, accesibles, producidos de forma sostenible y ecológica, y el derecho a decidir nuestro propio sistema alimentario y productivo. Al mismo tiempo reiteramos que la alimentación adecuada es un derecho consagrado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y  otros instrumentos jurídicos internacionales.

Sin embargo, El Salvador aún no reconoce constitucionalmente este derecho, a pesar que muchas familias que viven en condiciones de pobreza en el campo y la ciudad, no consumen los alimentos necesarios para tener una vida sana y activa, situación de inseguridad alimentaria que es una consecuencia de las políticas neoliberales. La dolarización y la firma de Tratados de Libre Comercio abrieron totalmente al país al comercio agrícola internacional, eliminando todo tipo de protección a la producción nacional, razón por la cual más de la mitad de las personas que trabajan en la agricultura viven en condiciones de pobreza y extrema pobreza.  En esta realidad las mujeres son las más desfavorecidas, a pesar de sus grandes aportes en la producción de alimentos, ya que son las mujeres del campo las que garantizan el sustento de las familias.

Otro problema que tiene relación con la inseguridad alimentaria es la injusta distribución de la tierra, injusticia que es más grave en el caso de las mujeres, a pesar de la Reforma Agraria, el  Programa de transferencias de tierra  y entrega de títulos de propiedad por el actual gobierno. El acceso a la tierra con equidad e igualdad de condiciones para mujeres y hombres, y la garantía de hacer uso sostenible de ella es un problema no resuelto en el país.

El incremento del monocultivo de la caña de azúcar con sus perjudiciales métodos de producción, el interés de empresas transnacionales por llevar a cabo megaproyectos de explotación minera en la zona norte del país, así como la amenaza de proyectos turísticos en la zona costera y la permanente destrucción de los recursos naturales, principalmente el suelo, la biodiversidad y el agua, dañan severamente la agricultura campesina y la producción de alimentos.

También el uso indiscriminado de agroquímicos tóxicos provoca inseguridad alimentaria y contaminación ambiental, matando a la población campesina con enfermedades como la insuficiencia renal crónica. Muchos de estos productos son prohibidos en sus mismos países de origen, sin embargo, en El Salvador aún se comercializan mientras se debate su prohibición.

Por todas estas razones exigimos que se cumpla nuestro derecho a la alimentación sana, nutritiva, suficiente, culturalmente aceptable y con equidad de género, por tanto demandamos de la Asamblea Legislativa, de forma inmediata:

1-    Aprobar la Ley de Soberanía Alimentaria que fortalezca la producción nacional campesina y familiar de alimentos con equidad de género, que garantice el derecho a la tierra y al agua para las y los campesinos, la asociatividad en la producción y distribución de los beneficios, garantizando el derecho de todas las personas a una alimentación adecuada, promoviendo la agroecología, la economía solidaria y los mercados campesinos.

2-    Ratificar la reforma al artículo 69 de la Constitución reconociendo el Derecho Humano al Agua y la Alimentación.

3-    Aprobar la Ley General de Aguas, con participación y gestión comunitaria.

4-    Aprobar la Ley de Promoción y Fomento de la Producción Agropecuaria Orgánica, presentada el 24 de septiembre de 2013.

5-    Prohibir la exploración y explotación de minería metálica aprobando la Ley presentada el 1 de octubre de 2013.

6-    Prohibir el uso de riego aéreo de agroquímicos, la quema fundamentalmente en los cultivos de caña de azúcar y frenar la expansión de este monocultivo.

7-    Superar las observaciones del Presidente Funes, a la reforma aprobada por la Asamblea el pasado 5 de septiembre, referida a la prohibición de 53 Agrotóxicos.

¡¡ EXIGIMOS LA APROBACIÓN DE LA LEY DE SOBERANIA ALIMENTARIA!!

¡¡MUJERES Y HOMBRES DEMANDAMOS LA GARANTIA DE UNA ALIMENTACION  SUSTENTABLE Y LIBRE DE TOXICOS!!

San Salvador, 16 de octubre de 2013

Plataforma de Lucha Cooperativa

Alianza de Mujeres Cooperativistas de El Salvador

Mesa por la Soberanía Alimentaria

Plataforma de Economía Solidaria, PECOSOL, capítulo El Salvador

Movimiento de Víctimas y Afectados por el Cambio Climático y Corporaciones, MOVIAC

Movimiento Popular de Resistencia 12 de OctubreLogos

In English:

POPULAR STRUGGLE AND UNITY FOR FOOD SOVEREIGNTY IN EL SALVADOR

On World Food Day, community organizations, farmers and agricultural cooperatives, environmental organizations, rural women’s organizations, members of the agro-ecology movement, solidarity economy networks, research institutions, and non-governmental organizations associated with small peasant agricultural production join the fight for food sovereignty. We the people have the right to food that is nutritious and culturally appropriate and produced using sustainable, organic practices. We also have the right to choose our own food and agricultural systems. We reiterate that the right to adequate food is enshrined in the Universal Declaration of Human Rights and other international treaties.

The Salvadoran Constitution, however, has yet to recognize this basic right, and too many families from urban and rural settings continue to live in poverty and lack the food they need to live healthy, active lives. And food insecurity is a consequence of neoliberal policies. Dollarization and the signing of Free Trade Agreements have opened El Salvador to international agricultural markets by removing all means for protecting domestic producers. As a result more than half of all agricultural workers live in poverty or extreme poverty. Even though they make great contributions in the production of food, women are the most disadvantaged because they put the well being of their families first.

Another factor that contributes to food insecurity is the unfair distribution of land, despite Agrarian Reform Program land transfers and the current government’s efforts to provide land titles to rural farmers. Again women suffer the most from unequal distribution of land.

Other causes of food insecurity include the increased production of sugarcane and the growing reliance on destructive methods of production, as well as mining exploration conducted by international corporations in northern region of El Salvador, the threat of tourism along the southern coast, and the constant destruction of natural resources like soil, biodiversity and water. These issues severely diminish the ability of peasant farmers to produce food or otherwise achieve food security.

The indiscriminate use of toxic agrochemicals also contributes to food insecurity, also resulting in significant environmental destruction, and high numbers of death among the peasant population, which suffers from epidemic rates of chronic renal failure and other infirmities. Many of these toxic chemicals are banned in most other countries but are still sold and used in El Salvador while the government debates whether or not to ban them.

For all of these reasons we demand that our international right to healthy, nutritious and, culturally acceptable food, as well as gender equality be respected, and we call on the Legislative Assembly to immediately:

1 – Pass a Food Sovereignty Law that strengthens domestic family farming and food production, while promoting gender equity, and guaranteeing the right to land and water for all peasants, as well as the right of all people to adequate food, while promoting agro-ecology, the solidarity economy, and farmers markets.
2 – Ratify a reform of article 69 of the Salvadoran Constitution to recognize the right to water and food.
3 – Approve the General Water Law, which ensures community participation and management.
4 – Approve the Law on Promotion and Development of Organic Farming, which was proposed on September 24, 2013.
5 – Ban metallic mining exploration and exploitation by passing the law proposed on October 1, 2013.
6 – Ban the use of aerial spraying of chemicals, the burning of sugar cane crops, and curb the growth of monoculture production.

7 – Veto President Funes’ comments on the amendment passed by the Assembly last September 5, relating to the prohibition of 53 pesticides.

WE DEMAND THE APPROVAL OF FOOD SOVEREIGNTY LAW!!!

MEN AND WOMEN DEMAND THE GUARANTEE OF FOOD SECURITY AND FREEDOM FROM TOXIC CHEMICALS!!!

San Salvador, 16 de octubre de 2013

Plataforma de Lucha Cooperativa

Alianza de Mujeres Cooperativistas de El Salvador

Mesa por la Soberanía Alimentaria

Plataforma de Economía Solidaria, PECOSOL, capítulo El Salvador

Movimiento de Víctimas y Afectados por el Cambio Climático y Corporaciones, MOVIAC

Movimiento Popular de Resistencia 12 de Octubre

Logos

3 thoughts on “Popular Struggle for Food Security in El Salvador

  1. Bien dicho!!!

    De acuerdo cien por ciento. Y esto se super agrava con las medidas populistas de todos los gobiernos. Cuando el precio de las verduras sube, entonces dicen a importar incluso grandes cantidades de frijoles. Eso no permite que el campesino nacional aproveche el buen precio

    Y el impacto en los ecosistemas nacionales se arriesga demasiado el importar tanto… importamos enfermedades que no concemos para los cultivos nacionales…

    Your comment is awaiting moderation.

  2. In El Salvador it sucks that food security is an issue that they still face especially for such a big social class for El Salvador.The Salvadoran Government needs to realize that this is something the need to fix before they move on to other topics. People in this country live in poverty, and lack the food causes them to live less active lives and then how will they support themselves?

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