Uncategorized

THE DOOR IS OPENED TO PRESIDENTIAL RE-ELECTION IN EL SALVADOR

downloadLEER EN ESPAÑOL

On Friday, September 3, the Supreme Court of Justice of El Salvador, through its Constitutional Chamber, issued a surprising resolution that opened the door for the reelection of President Bukele for the period 2024 – 2029. This resolution orders the Supreme Electoral Tribunal to comply with this new mandate and allows the sitting President to participate in the electoral contest for the second time.

The Constitution of El Salvador establishes the prohibition of sitting presidents from holding a second term. In the first paragraph of Article 152, that the person who has held the Presidency for more than six months, consecutive or not, during the immediately preceding period may not be President; however, Bukele has been maneuvering to find a way around this ban.

Last May, he managed to get the new Legislative Assembly to dismiss the magistrates of the Constitutional Chamber and the Attorney General, excusing himself in arguments without legal support. The new law states that the Legislature is empowered to take such decisions, but only after following a procedure based on specific grounds established in the Constitution.

However, these types of illegalities were possible thanks to the fact that the Legislative Assembly is made up of a majority of deputies from Bukele’s party and aligned with the interests of the president. It is important to note that this election was obtained through illegitimate and undemocratic actions, and with a disproportionate electoral campaign, in which the New Ideas party concentrated more than 70% of its spending on publicity, not to mention the use of public resources for electoral purposes.

Although this resolution establishes that: “allowing the sitting President to seek a second term, does not imply de facto that he will be elected, it only implies that the people will have among their range of options the person who at that time holds the presidency, and it is the people who decide whether to place trust in him again or whether to opt for a different option.”

However, it is clear that if he were to compete for new presidential reelection, Bukele would have an extraordinary advantage over any contender, because he has the entire governmental ideological apparatus and abundant state resources.

To many, what’s most disturbing is that this resolution signifies a new violation of the Constitution with no consequences because the government has no significant opposition, nor institutional counterweights.

An article by investigative journal El Faro entitled “Salvadoran Democracy is in a Coma“, states that: “We are witnessing the end of the Republic and its replacement by an undemocratic family clan that uses the state for its own benefit. But for Bukele and his circle to achieve their ends, they must rely on a slew of dishonorable, opportunistic, and corrupt officials and bureaucrats who operate at their behest, as well as on a citizenry blinded by propaganda.”


SE ABRE LA PUERTA A LA REELECCIÓN PRESIDENCIAL EN EL SALVADOR

La Corte Suprema de Justicia de El Salvador, a través de la Sala de lo Constitucional, en una sorpresiva resolución, emitida la noche del viernes 3 de septiembre, abrió la puerta a la reelección del presidente Bukele para el período 2024 – 2029. La resolución ordena al Tribunal Supremo Electoral que acate que una persona que ejerza la Presidencia de la República y no haya sido Presidente en el periodo inmediato anterior participe en la contienda electoral por segunda ocasión.

La Constitución de El Salvador prohibe la reelección presidencial, en su artículo 152, literal primero, se establece que no podrá ser Presidente el que haya desempeñado la Presidencia de la República por más de seis meses, consecutivos o no, durante el período inmediato anterior; sin embargo, Bukele ha venido maniobrando para encontrar la forma de obviar esta prohibición. 

En el pasado mes de mayo logró que la nueva Asamblea Legislativa destituyera a los magistrados de la Sala de lo Constitucional y al Fiscal General, excusándose en argumentos sin sustento jurídico. La ley establece que la Asamblea Legislativa está facultada para tomar este tipo de decisiones, pero siguiendo un procedimiento basado en causas específicas establecidas en la misma Constitución. 

Sin embargo, este tipo de ilegalidades fueron posibles gracias a que la Asamblea Legislativa está conformada por una mayoría de diputados del partido de Bukele y alineada con los intereses del presidente. Es importante señalar que esta elección se obtuvo a través de acciones ilegítimas y antidemocráticas, y con una campaña electoral desproporcionada, en la que el partido Nuevas Ideas concentró más del 70% de su gasto en publicidad, sin mencionar el uso indiscriminado de recursos públicos para fines electorales.

Con la resolución del 3 de septiembre, los 5 magistrados impuestos por la Asamblea Legislativa, dejan en evidencia que están alineados a los intereses del Presidente, aunque la misma resolución establece que: “el permitir la postulación del Presidente para competir de nuevo por la presidencia, no implica de facto que este llegue a ser electo, implica únicamente que el pueblo tendrá entre su gama de opciones a la persona que a ese momento ejerce la presidencia, y es el pueblo quien decide si deposita nuevamente la confianza en él o si se decanta por una opción distinta.”

No obstante, es claro que de competir para una nueva reelección presidencial, Bukele tendría una extraordinaria ventaja sobre cualquier contendiente, porque dispone de todo el aparato ideológico gubernamental y de abundantes recursos estatales.

Por otra parte , esta resolución, significa una nueva violación de la Constitución, sin la posibilidad de que hayan consecuencias, pòrque práctiamente el gobierno no tiene una oposición significativa, ni contrapesos institucionales, pues, así como lo afirma el períodico El Faro, en un artículo reciente: “La democracia salvadoreña, está en coma”

En dicho artículo se afirma: “asistimos a pasos agigantados al fin de la República y su sustitución por un clan familiar antidemocrático que utiliza el Estado en su beneficio. Pero para que consigan sus objetivos son necesarios funcionarios y burócratas indignos, oportunistas o corruptos que operen a su favor, y una ciudadanía cegada por la propaganda. 

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s